Crónica de una jornada en Luarca donde el diseño circular se encontró con la inversión de impacto, y donde recordamos por qué hacemos lo que hacemos.
El territorio también es un lugar desde el que crear, innovar y generar nuevas oportunidades.
Un lugar que ya lo dice todo
Hay sitios que predisponen. El Bosque Jardín de la Fonte Baxa, en Luarca, asomado al mar Cantábrico, es uno de ellos. Allí se celebró Paraíso Natural Impact, una jornada para hablar de territorio, innovación, tecnología, emprendimiento e inversión de impacto.
Y allí estuvimos nosotras, gracias a la Fundación Caja Rural de Asturias, que contó con LON&BOC en su espacio dentro del Showroom de proyectos emprendedores. No es la primera vez que la Fundación apuesta por nuestro proyecto, y cada vez que lo hace nos recuerda el valor de tener cerca a quienes creen en lo que haces antes de que sea evidente para todos.
El ecosistema que está emergiendo en Asturias
Lo más valioso de una jornada así no son los paneles ni las mesas. Son las personas.
Fue un día para reencontrarnos con proyectos que para nosotras son un referente: Object Particulier (Mamen Diego), Woodic (Natalia), Paz Mesa, Mush Mycotech y Funginatur (Cristina y Leandro) y Agrolinera. Cada uno desde su material, su técnica y su mirada, pero todos empujando en la misma dirección: demostrar que el territorio también es un lugar desde el que crear, innovar y generar nuevas oportunidades.

Y fue también un día para conocer y conversar: con Rafa Permuy de Bosquia, con Sonia Aladro de Loutkar Robotics, con CAPSA FOOD y con la Agencia Sekuens, además de tantas otras personas que se acercaron a conocer LON&BOC y a preguntarnos, sencillamente, cómo lo hacéis.
Cuando coinciden en un mismo espacio tantos proyectos que trabajan la sostenibilidad desde la verdad y no desde el eslogan, una entiende que no está sola. Que en Asturias está emergiendo un ecosistema de diseño regenerativo con voz propia. Y que LON&BOC forma parte de él.
Territorio, futuro e inversión de impacto
Pero Paraíso Natural Impact no era solo un encuentro entre afines. Era, también, una jornada sobre inversión de impacto, en el marco de una iniciativa que parte de 2 millones de euros iniciales y puede alcanzar los 15 millones para impulsar proyectos con capacidad de generar empleo, actividad y futuro en el medio rural.
Y eso nos obliga a una pregunta incómoda y necesaria: ¿qué tenemos que contar nosotras ahí?
Nuestra respuesta es la misma que sostiene todo lo que hacemos: no declaramos impacto, lo medimos. Transformamos textiles publicitarios en desuso —lonas que terminan su primera vida tras una campaña— en productos con valor, producidos en talleres de inserción social. Y cada afirmación que hacemos sobre ese impacto está pensada para ser verificable.
Por eso trabajamos en la integración del Pasaporte Digital de Producto, el marco europeo de trazabilidad (Reglamento UE 2024/1781) que será obligatorio en los próximos años. Y por eso nuestro impacto ambiental se está analizando con metodología de Análisis de Ciclo de Vida (ACV): la base científica, no el adjetivo bonito.
Esa es la diferencia que defendemos. La economía circular no es una historia que se cuenta: es un dato que se demuestra. Para una marca, eso no es cumplir una norma. Es una ventaja.

Gracias, nos vemos pronto
Volvimos de Luarca con la libreta llena de nombres, con conversaciones que seguiremos y con la certeza de que el camino tiene sentido.
Gracias a la Fundación Caja Rural de Asturias por contar con nosotras, y de manera muy especial a Eva Pando, Pedro Carro y todo su equipo, por seguir abriendo puertas y por creer en lo que hacemos. Gracias a cada proyecto, a cada persona que se acercó, a cada quien que dedicó un rato a entender qué hay detrás de una pieza LON&BOC.
Encuentros así nos animan a seguir trabajando por un diseño sostenible y sustentable.
Diseñamos futuro con lo que otros descartan.
Maite Prida Barquín Founder & Art Director · LON&BOC















